Letras Mías

Una noche de Esperanza

En el viejo teatro, la obra aún no empieza,
un actor, aspirante a protagonista,
busca en las tramoyas la pregunta
a una respuesta esperada y temida.
 
El público toma su lugar en la sala
el telonero ocupa ya su puesto
mientras la actriz, la bella Esperanza,
decide improvisar una llamarada.
 
¿Es Iris la reina esta noche?
¿Es su teatro realmente su templo?
Pregunta el taquillero hacia sus adentros
pero el libreto calla, incólume e inmutable.
 
De pronto el silencio. La tercera llamada nunca llega
y nadie sabe si debe desocupar su asiento
los bailarines, en los pasillos, ahora son como estatuas
gárgolas rotas de un futuro incierto.
 
Un hombre voltea, azorado, a las butacas
y ahí está ella; no la gran Esperanza,
no quien da su nombre al escénico recinto.
Yace entre la gente la estrella esperada.
 
El elenco, sin que nadie lo note,
se asoma por entre los resquicios del telón.
La Gran Gala esta vez no estará en las tablas,
la historia, sin historia, correrá en la grada.
 
El actor, aspirante a protagonista,
piensa, sonríe, se deprime y grita;
el pánico y el deseo se pelean la cita
mas ninguno a empezar el diálogo se anima.
 
Las luces se apagan, empieza el misterio
el actor y la dama se encuentran en medio
en el Teatro de la Ciudad, acaso, ahora
¿será el tiempo justo de empezar la obra?
 
 
Mácrom

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s